jueves, 20 de noviembre de 2014

Viaje por países pequeños

Acabo de regresar de un fin de semana largo en el País Vasco, mi segundo país pequeño del año tras el paso por Cataluña, porque Galicia no cuenta, galicia es otro planeta, (todo el mundo sabe que los gallegos no son terrícolas). 



Llegamos a Bilbao y nos instalamos en el Gran Hotel Bilbao, un chollo que encontró B. vía groupon., coincidimos con dos convenciones cada cual más maravilla:
a) Nivel oro de coaching: acojonante, acabo de descubrir que el que te enseñen a ser un perfecto cretino/gilipollas y a vender humo a los demás cuesta ¡4.500 €!!!!, joder supongo que en el precio incluye que te bañen el pito en oro, de ahí el título... 
b) Congreso de zouk, kizomba y bachata , es decir sambas, bailes y aerobics latinos o africanos de esos en los que los profes cubanos acaban arrimando cebolleta... 

Una vez acomodados y recompuestos nos lanzamos al casco viejo y alrededores, a comer y beber pinchos. Llevábamos el viaje muy preparado, googleamos bilbao+dos días y elegimos tres artículos en los que daban referencias y sitios chulos. Aparte tenía un post de mi blog favorito del momento, "el manual del buen vividor" sobre 24 horas en Bilbao.

El caso es que según nos acercábamos a las siete calles ya tuvimos tiempo de comprobar la limpieza y tranquilidad de la ciudad, tuvimos la sensación de estar paseando por ¿Europa?... pero bueno, al lío. Es noche nos centramos en la pza Miguel de Unamuno y la pza Nueva, nos lanzamos a los pinchos como locos. Y sacamos estas conclusiones:
1) Si no quieres liarla parda pide zuritos (cortos) en cada sitio al que vayas, tomarse una caña por cada sitio solo lleva a la perdición
2) Los japoneses son los nuevos madrileños, están en todas partes. A esta conclusión llegamos al final del viaje, pero la pongo aquí por el tremendo impacto que me causó una familia de murakamis pidiendo tapas y pinchos en el Gure Toki como si las regalasen, ¡cómo tragaban los condenados!.
3) Y no las regalan (las tapas y pinchos), todo lo contrario, son carillas.
4) El bar Bilbao es obligatorio por tradición y el Zuga por devoción, rockandroll y pinchos, combinación ganadora.

Una vez llena la panza y vacíos los bolsillos nos fuimos paseando a la búsqueda del Bowie, bar de copas referencia de varios blogs. El Bowie es un pub pequeño, estrecho y petadísimo de guapas bailando temazos del pop. Chapeu por la selección musical y el casting. Toda la zona del bowie tenía muy buen ambiente. Y de ahí a la cama, al día siguiente teníamos tarea.

Para el sábado habíamos preparado un corta y pega de una ruta de 24 horas por la ciudad, un Bilbao para principiantes. Y fenomenal, vimos toda la arquitectura importante de la ciudad, que tiene mucha y muy bien conservada. Nos montamos en el funicular, un medio de transporte del que B. y yo somos muy fans, nos montamos en todos los funiculares que vemos, es tradición y obligación. Comimos en la calle García Rivero, donde se juntan muchos bares y restaurantes apetecibles. Y acabamos comprando discos en la feria del disco en el Bilborock.
Creo que mi rincón preferido de la ruta fue la estación de Santander.

Y por la noche más pinchos, esta vez triunfamos en el Irrintzi. Un local muy pop en el que la barra de pinchos es amplísima. La mezcla de pop+pinchos procede muchísimo, tanto que nos pasamos un buen rato allí, moviendo la cabeza y los carrrillos al son de la música.

Y de allí al Residence, un pub elegante y distinguido, de esos de señores cuarentones que hartos de niñatos van allí a tomarse copazos caros pero bien elaborados.

El domingo estaba reservado para el Guggenheim. Por fuera y por dentro. Tuvimos suerte de que la exposición temporal ("el arte de nuestro tiempo") es buenísima, tienes la oportunidad de casi palpar un Warhol de 15 metros, un Pollock, un Rothko, varios Kandinskys y Picassos ... o sea canela en rama. Es importantísimo que la expo temporal sea apetecible, porque la permanente que tienen dentro pues.... regu... Por fuera el museo apabulla, es de visita obligada, de peregrinación mística, pero cuidado, que no solo de continente vive un museo, el contenido es importantisimo, me contó I. que cuando fue había una expo temporal de jarrones chinos o japos..... ¡acabó de la dinastía Ming hasta los jarrones!!!.

Mañana San Sebastián.


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