jueves, 6 de noviembre de 2014

discos para ser el perfecto anfitrión 3

Posiblemente mi disco preferido de toda la historia: Kind of Blue de Miles Davis. (vale, que yo diga de algo que es mi cosa preferida de toda la historia o la mejor cosa de la historia tiene tanto valor como una letra del tesoro argentina, con perdón de Maradona, el mejor jugador de toda la historia y mi argentino preferido de toda la historia).

¿Un disco de jazz?: ¡SÍ!... pero...

Obviamente es un disco de jazz, pero es tan sublime que traspasa las barreras de los estilos y etiquetas para convertirse en MUSICA, y si hay algo que adoramos es la música. Es tan jodidamente bueno que no me cansaría nunca de escucharlo ni de recomendarlo incluso para aquellos que creen que odian el jazz.

Los fraseos de Miles Davis llegan a traspasar las dimensiones y se convierten incluso en sensaciones capaces de sanar, (¿no se dan sesiones de ultrasonidos para reparar lesiones musculares?). Logra lo que pretendía Jimi Hendrix: "Quiero hacer una música tan perfecta que se filtre a través del tiempo y sea capaz de curar cualquier enfermedad."

No sé que hago recomendando tantas bobadas dándomelas de interesante, si luego no soy el anfitrión de nada que vaya más allá del tipo del mantenimiento del ascensor que mensualmente entra en casa para que le firme el parte. 

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