martes, 7 de octubre de 2014

discos para ser el perfecto anfitrión 2

Otro disco imprescindible para dar calor al hogar: Keren Ann     "not going anywhere"

"¿Quién supo de su existencia en su día?, nadie, cuatro iluminados por una reseña en el RDL de entonces que no teníamos suficiente con seguir al pie del postpunk con el que nos inundaban y todavía teníamos ganas de descubrir alguna cosa nueva fuera de cualquier etiqueta “post-loquesea“ de las que empezábamos a aburrirnos. Así llegué a este disco, que además estaba apadrinado de alguna manera por Benjamín Biolay, que por entonces era un must de mi discoteca.

Desde la primera escucha caí rendido a los pies de esta susurradora encantadora, porque no canta, “simplemente” se dedica a susurrarte en el oído, a veces de manera casi imperceptible las once canciones que forman el tercer trabajo de la israelí-holandesa-francesa Karen Ann.

Estamos ante su tercer disco, primero cantado en inglés en el cual recuperaba alguna canción que ya había entrado en sus dos discos anteriores en francés, por ejemplo la deliciosa "Surannée”, que se transforma por arte de bendita magia en “Seventeen”, (por cierto esta pieza la cantan a duo ¡Jane Birkin y Francoise Hardy! en el disco “Rendez Vous” de la Hardy.)

El disco se abre con la homónima “not going anywhere” , ejemplo de lo que se nos viene encima, sencillo en apariencia, “no es más que” pop en mayúsculas heredero de la mejor chanson francesa pero con toques de jazz ligero y sobretodo unos arreglos preciosos que son perfectos para evocar los más bonitos recuerdos mientras nos mecemos en las manos de esta joven (¡tiene mis mismos años!) cantante.

Sigue con “Polly”, una nana preciosista que parece sacada de una caja de música de esas de cuento de hadas que finaliza con el toque épico que dan los trombones y la percusión tremendista. Que continua con “ Road Bin “ primer acercamiento de la chanson al blues y “End of May “ con un aire más oscuro que sonaría como unos Portishead sin electrónica a los que acompañasen un coro de sirenas.

Y tras “Sailor & Widow “ que suena más fuerte que cualquier otra pieza del disco con “Sit in the Sun “ vuelve al intimismo de una playa a primera hora de la mañana o a última de la tarde cuando no queda apenas nadie y se puede disfrutar de verdad del mar, de la brisa y de la decadencia de la salitre.

Right Now & Right Here “ podría haber estado perfectamente en la banda sonora de Sonrisas y Lágrimas, incluso con niños adorables a los coros, preludio perfecto de “Seventeen” que continuando con el tono del musical nos presenta a Keren como una nueva joven institutriz en medio de montañas doradas por el sol del otoño.

En la recta final “Spanish Song Bird “ toca más de cerca el jazz casi de Orleans, “By the Cathedral “  se mece en una trompeta cercana a Chet Baker y “Ending Song”  dobla las voces para lograr una despedida celestial a este disco que me parece que se ha notado un poco, me encanta."

No hay comentarios:

Publicar un comentario