lunes, 12 de mayo de 2014

temas ¿apasionantes?, capítulo 1

Desde hace un tiempo ronda en mi cabeza y en mis conversaciones la relación directa entre las religiones y las civilizaciones. Apasionante, ¿no?, ¡así de divertido y cachondo soy!.

Me explico: estábamos hablando sobre el carácter chacho del pueblo español, de la estafa, el jetismo, el escaqueo, el llevárselo vivo, ...  el carácter latino y las posibilidades de superar las crisis comparando con otros países europeos. Mi opinión era que uno de los condicionantes más determinantes del carácter de una población es la religión en la que tradicionalmente se haya educado. Los pueblos católicos son y serán unos pueblos super chachos y jetas, el criarse pensando que líes la que líes durante tu vida, todos tus pecados serán perdonados con un sencillo ejercicio de confesión es lo mismo que poner un jodido cheque en blanco en manos de un descerebrado. 
¿Por qué no me voy a aprovechar del resto si todo se me perdonará al final y tendré plaza de palco en el paraíso?... Ejemplos claros de civilizaciones chachistas/catolicistas son nuestra querida España y la envidiable Italia con su mafia y sus escándalos. Sin embargo países protestantes como Alemania van a otro ritmo, juegan a otra cosa, en vez de comprar el partido, entrenan con ahínco. Trabajan y progresan para dar gracias por haber sido salvados desde que naces y nada de hablar de limpiar el currículum con un sacramento en cualquier momento. (N. del A.: sé que esta es una visión reduccionista y absurdista pero es lo que hay dentro de mi cabeza)




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