miércoles, 2 de abril de 2014

Sin género de dudas: la religión y la gramática pesan.

El género de las cosas:

Para inspirarme o prepararme el post de hoy googleo un poquito, busco alguna definición del concepto género, sobretodo la concordancia entre el género gramatical y la condición humana. No hace falta ir muy lejos, la Wikipedia me pone en bandeja el detonante:  (género gramatical: el género en español) "En español es una discriminación formal que posee capacidades contrastivas diversas; cuentan con él el sustantivo, el adjetivo, el artículo y algunos pronombres. Sirve para establecer concordancia entre un adjetivo y el sustantivo al que califica y entre un artículo y el sustantivo al que actualiza. La concordancia es algo menos estricta cuando se trata de sujeto y atributo (Estas cosas son lo peor, Esta persona eres tú, etc). El género masculino es la forma no marcada o inclusiva: si digo "los alumnos de esta clase" me refiero a alumnos de sexo masculino y femenino; el género gramatical femenino es la forma marcada y por tanto resulta la exclusiva o excluyente: si digo "las alumnas de esta clase" no me refiero también a los de sexo masculino, sino solamente a los de sexo femenino." 

Efectivamente, ¡en la negrita está la clave de todo en la vida!, bueno, a lo mejor exagero, pero ¿a que si digo que me encantan y que he leído con devoción "las nuevas aventuras de Esther" tuercen el gesto, alguno incluso sube la ceja derecha extrañado?. Pues sí: lo he hecho, lo hice de pequeño (leyendo los tebeos de mis tías y de mi abuela, que era super fan de Candy-Candy), y lo volveré a hacer en el futuro si se publica el segundo arco argumental del regreso de la pecosa más sensual del tebeo mundial.

La religión y la gramática son dos losas pesadas que determinan y entorpecen la evolución de las sociedades, si no ¿cómo puede ser que las cosas dirigidas presuntamente al público femenino excluyan a los hombres como destinatarios?, vamos a ver, en el caso que nos ocupa (la deliciosa pecosa Esther Lucas) y en términos objetivos, el trabajo artístico de su dibujante, Purita Campos, es espectacular, su trazo es buenísimo y del argumento ni hablamos, una epopeya de líos y enredos digna de sesudo novelista ruso.... ¿entonces?, pues eso digo yo.

Es más, la vuelta de la señorita Lucas es más sensual e incluso sexual que nunca. Ya quisieran para sí mismas  las publicaciones eróticas "masculinas" algunas de las viñetas de Purita Campos, que destilan tanta sexualidad como las míticas ilustraciones de Alberto Vargas o las de Mel Ramos  para el Playboy entre otras. Y respecto a la trama, pues vamos a ver, series "masculinas" o "unisex" como House of Cards, Juego de Tronos, True Detective, ... en todas ellas se dan situaciones "culibranescas" y no pasa nada, los enredos no son patrimonio exclusivo de nadie por el hecho de compartir el par de cromosomas 23.

Pero como de todo tiene que haber en la vida, en mi casa se da la situación totalmente inversa, no hay cosas de chicos, TODO es de chicas!!!!, el pobre P. está creciendo sin referentes masculinos, su única conexión con el mundo varón soy yo, así que apañado está.... No hace muchos días el muy inocente clamaba al cielo para que le dejase disfrazar de princesa, de la bella durmiente o de la sirenita... o sea de lo que conoce por sus hermanas... le tuve que explicar que también existe la posibilidad de disfrazarse de Mickey Mouse, de pirata e incluso de.... príncipe


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