martes, 18 de marzo de 2014

Tiddles mira la vida pasar


Con la llegada de la primavera, Tiddles, mi leal compañera de comidas, ha vuelto a la acción. Atrás quedaron las semanas de aletargamiento en las que apenas sacaba la cabeza del caparazón. En las horas que ha tenido para pensar y reflexionar calladamente durante el feo y gris invierno, la pobre ha asumido que su mundo no va más allá de la barrera azul de plástico que delimita la parcelita en la que vive. Pero lejos de deprimirla, ella ha optado por ver la vida pasar, disfrutar del azul  y del trazado de las nubes. Se pasa el día en la parte elevada, bajo la palmerita de plástico verde, con el cuello bien estirado y la mirada fija en el cielo.

Ya no quiere escapar. Yo no lo veo como un acto de conformidad y resignación, no, lo veo más como un acto  de madurez, acepta cuál es su vida, las dimensiones de su mundo y se ha decidido a disfrutar de lo que tiene. No ha tirado la toalla sino que la ha extendido y se ha tumbado sobre ella.

Puede que esté me esté mintiendo, que no sea feliz y que lo que tiene es desdicha por una vida más animada y fuera de su pecera, es más, seguro que algún momento de zozobra y pensamientos negativos le ronda por su estirada cabecita, pero al igual que las nubes que observa, pasan.

Lo mismo un día, en vez de observarla, empiezo a hablarle ...

1 comentario:

  1. buff tanto leer te esta dando sus frutos. si te apellidaras panero ya habrias publicado

    palabras certeras en orden doloroso

    anonimo JP

    ResponderEliminar