viernes, 31 de enero de 2014

namasté


¿Os imagináis a Rex, el dinosaurio de Toy Story haciendo yoga?, pues no, ya no es necesario que lo imaginéis, ahora es realidad. He empezado a ir a clases de yoga, ¡sí!, ¡lo que me faltaba!, baloncesto, pádel, tenis, boxeo, golf, ... he practicado todos ellos y tengo el equipo completo para practicarlos (y varios trasteros para almacenarlos). Pero me faltaba algo así como de mi edad, algo realmente epatante, algo definitivo.

Lo cierto es que las señales no apuntaban en esta dirección, mi amiga Ms. cuando me leyó/interpretó las manos me dijo que sin duda alguna soy poco/nada espiritual, las dimensiones de nosequé falange del dedo nosecual lo decían a voz en grito. Y es cierto, dios no me ha llamado por el camino de la espiritualidad, todo lo contrario, pero es que es precisamente por todo lo contrario por lo que me he decidido a empezar a hacer yoga dinámico (ashtanga), "solo" busco la tonificación y el culto al cuerpo más absoluto. ¿qué eso se logra con movimientos, danzas y coreografías místicas?, pues vale, ¡lo compro!, además es más barato que una liposucción (aunque tan dolorosa o más que esta).

Puede que el karma se mosqueé conmigo y se ponga de manos por el uso abusivo y torticero que estoy haciendo de "la fuerza" espiritual, pero si modela mi cuerpo de pera, bracicorto, patigordo a lo Rex, poca condena me parece...

Además no he empezado de cualquier manera, no, he empezado con una profesora particular, casi sola para mí, ¡un lujo!. Bueno, un lujo y una suerte, así no hay testigos, porque doy más que vergüenza ajena. Jajajajajaaja, he descubierto que no solo nací sin abdominales, sino que estoy acortadísimo y la fuerza en mis brazos es la misma que la de un recién nacido... 

Podría decirse que soy un reto para mi "yogi",... seguiremos informando.

2 comentarios:

  1. Ja,ja,ja eres un tiranosaurio muy cachondo, sin abdominales y sin sentido de ridículo...es buen comienzo. Namasté!

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