miércoles, 12 de junio de 2013

lista de tareas pendientes

El tiempo se me echa encima y yo con estos pelos, tengo que ir a la peluquería sin falta. Mis peluqueras son ideales, son unas chonis muy graciosas. Han cambiado de local y aún no he ido pero en breve me estrenaré. Las primeras veces que fui pasaba mucha vergüenza con sus conversaciones, era un poco como el Sálvame del barrio, pero entre lo buenas que están y lo simpáticas que son, les coges rápidamente cariño. Así que les soy fiel desde hace 3 años o así.

El tema pies ya lo he solucionado, después de mi visita trimestral al podólogo ya estoy preparado para estrenar las nuevas menorquinas. Hablaba ayer con E. sobre la importancia y lo bonitos que son los pies morenos, el dorado en los pies da una sensación de buena vida muy importante, esos quesitos tostados enfundados en un bonito calzado veraniego son super apetecibles, ambos estamos muy a favor.

También hablaba con S. de la dificultad de ser padre y reducir a tus hijos sin tener que gritarles. Me contaba cómo le habían transmitido las recomendaciones de un psicólogo para actuar en los casos en los que tus hijos no te hacen caso para irse (de una puñetera vez) a la cama. Soy poco, por no decir nada, partidario de los psicólogos, no me fío de ellos. Me parecen perogrulleros con título, pero supongo que servirán para algo, el caso es que soy mucho más de psiquiatra que de psicólogos. Es más, la gente debería ir más al psiquiatra, a la sociedad le iría mejor, porque soy de los que opina que todos tenemos problemas, solo que unos convenientemente medicados y otros no. El caso es que espero no necesitar nunca el apoyo y los servicios de un psicólogo infantil, pero de lo que estoy totalmente seguro es de que si lo necesito solo iré a uno que tenga hijos (y cuanto más en plural mejor): ¿cómo tiene los santos webs un psicólogo de decir a unos padres que a los niños no hay que gritarles para que se vayan a la cama?, ¡que hay que ponerse en la puerta y decirles de buenas maneras que se queden sin protestar!, así una y otra vez ... , pero que no es conveniente que los niños se duerman tras la bronca de sus padres, ¡NO TE JODE!, ¡ese cabrón no tiene hijos!, se ha aprendido un libro sobre el mundo perfecto y los hijos ideales y se dedica a impartir tales mierdas de consejos. Definitivamente el único interlocutor válido es un psicólogo con carné de familia numerosa.

Precisamente a mi chavalada malcriada les estoy consiguiendo un arsenal de dibujos animados para el largo viaje de vacaciones, ahora mismo tengo el torrent a toda caña descargando Peppa Pig, Dora, ... en inglés y español, para que no digan que no soy un padre moderno y bilingüe.

Pese a mi condición de padre no me puedo olvidar de mi mismo y debo ir llenando mi bolsa de los juegos con los libros, música y juguetes que llevaré a la playa. La lectura en la playa es uno de los mayores placeres, junto a tomar el sol y broncear la piel ya morena (no se debe ir a la playa blanco, es poco apropiado y así te ahorras pasar vergüenza cangrejera y de interior). El caso es que en la playa he leído grandes novelas, como "Postales de Invierno", "El guardián entre el centeno", ... y este año tengo que llevarme algo muy bueno, ¿alguna sugerencia?

4 comentarios:

  1. http://www.amazon.es/Las-benevolas-Narrativas-RBA-Libros/dp/8498673798/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1371022385&sr=8-1&keywords=las+benevolas

    Te tendrán que despegar de la tumbona con una espátula. G

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  2. "Stone Arabia" de Dana Spiotta. Muy recomendable y además de temática musical. Y en el campo de los Best Sellers "Perdida" de Gillian Flynn, que además de tenerte en ascuas con la trama, suelta reflexiones sobre las relaciones de pareja muy atinadas.

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  3. Me apunto los tres, viniendo de vosotros seguro que lo petan. El de "Perdida" ya lo tenía descargado en el ebook, pero los otros los pongo en cola de impresión.

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  4. ¡Gui cabrón!, ¿992 páginas?, pero ¿qué escándalo es este?, ¡moriré en el intento!

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