viernes, 21 de junio de 2013

de viaje

Pulpo en Ponferrada, este trabajo nos va a matar...
Más kilómetros que la Chelito voy a hacer esta semana: Ponferrada, Soria (por trabajo y mañana Cádiz (por placer). Con tanto trote apenas tengo tiempo de escribir, llevo regular lo de preparar un post diario. Además llevo unos cuantos meses a un ritmo de publicación bastante exigente que quieras que no acaba cansando, porque aunque no lo parezca, me importa (y gusta) preparar mínimamente lo que publico, está claro que no puedo escribir entradas buenas todos los días, pero tampoco sería conveniente que el nivel baje tanto que acabe siendo un rollaco, así que voy a tener que descansar un poco.

No sé cómo lo haré, podría hacer más recomendaciones de canciones que me gustan, o semanas de "guilty pleasures" musicales que suelen ser muy divertidas. O también podría subir una foto de algo que haya visto y ponerle un buen pie de foto, pero algo tengo que hacer para darme tiempo para descansar y para recopilar andanzas y experiencias que compartir.

Que quede claro que sarna con gusto no pica, es decir, el hecho de intentar escribir cosas todos los días más que un trabajo o castigo es una terapia. Es una manera de tener la cabeza ocupada y de establecer una pequeña rutina en el quehacer diario. Yo soy muy de rutinas o de esquematizar y programar, es muy necesario para la salud mental, al menos para la mía. Me han preguntado muchas veces sobre cuánto tiempo duermo, de dónde saco el tiempo para leer, ver, escribir, pintar, liarla y ser padre de familia numerosa, yo siempre contesto que en la vida hay tiempo para todo, pero también es cierto que hay algo más. Hace no mucho escuchaba en la radio una explicación que me viene perfecta: hay personas que tenemos en la cabeza bastantes hormigoneras dando vueltas a las cosas, estas hormigoneras funcionan constantemente, no paran nunca, siempre están dando vueltas a las cosas, a los pensamientos, a las ideas, pero tanto a las positivas como a las negativas, tanto a las reales como a las imaginarias... así que es mucho mejor llenar esas hormigoneras voluntaria y conscientemente de cosas que nos hagan bien y podamos controlar, que dejar que se descontrolen o llenen de mierdas y absurdeces que te llegan a agobiar y perjudicar.

Ya que las hormigoneras no van a parar y van a hacer ruido constantemente, que lo hagan por algo productivo, ¿no?

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