miércoles, 13 de febrero de 2013

si ya sabía yo que...

Si ya sabía yo que entre unos y otros me jodían la carrera profesional. Desde que aprobé hace casi 12 años la oposición tengo un sueño recurrente, de distintas maneras y por distintos motivos sueño que pierdo la condición de funcionario. Al principio soñaba que era porque se daban cuenta de que era un error, luego porque se anulaba mi convocatoria, también porque se descubría unas asignaturas suspendidas en 2º de BUP, ...

Pero es que llevamos una temporada en la que las noticias van todas encaminadas a joderme la vida y lograr que no me jubile como feliz funcionario: Ya empezaron a tocar los pies cuando a los controladores aéreos les dieron el palo ¿anti constitucional? y les recortaron y retocaron sus derechos laborales, logrando que viejos temores despertasen en mis sueños. 
Después la crisis económica levantó las heridas y todas la miradas y medidas se dirigieron a la banca y a la Administración Pública, haciendo de ambos colectivos una especie de apestados causantes de todos los males mundiales. 
Empezaron los recortes y las primeras voces desde el sector privado en contra de los derechos laborales tradicionales del funcionariado, la semana pasada fue el presidente de la Patronal (recuerdo que esta organización se mantiene de fondos públicos concedidos históricamente por la clase política gobernante y receptora de sobres y donaciones opacas) el que dijo que lo mejor sería mandar a los funcionarios a casa para que así no gastaran en luz y folios... me supongo yo que cuando él o su familia tengan que utilizar la sanidad pública esperarán que les reciban con los brazos abiertos, y que se sentirán defendidos y amparados por las fuerzas del orden público que quieren mandar a casa.... Por cierto, el vicepresidente de la patronal ha sido acusado de pagar en B.
El caso es que veo que llega la Troika y exige el cambio de relación laboral de los funcionarios y nos ponen en la calle, de momento ya han modificado la normativa para largar a los laborales (empleados públicos también)

Pues va ahora el Papa y siendo de los pocos que no deberían dimitir, ¡va, dimite y refresca las profecías de Malaquías y Nostradamus!. Joder, superamos el fin del mundo maya que amenazaba con mi finalización funcionarial a la fuerza bruta y volvemos a temblar. 
El Malaquías profetizó que con 112 Papas teníamos bastante y moriríamos con el Apocalipsis, ¿sabéis qué número era el dimisionario Ratzinger Z?.
Y el cachondo de Nostradamus también vaticina que llega el Papa Negro y nos jode para siempre. Fin del funcionariado por fuerza mayor.

1 comentario:

  1. Si bien la administración publica necesita una profunda reforma (soy funcionario y veo cada dia como se tira el dinero en un montón de cosas, podría escribir un libro...), curiosamente son justamente los menos indicados (gente que no ha dado un palo en su vida y con la mierda hasta el cuello), los que levantan la voz contra nosotros y nos culpan poco menos de ser quienes mataron a Manolete.

    Cuando se habla de despedir funcionarios, de alguna forma politicuchos y amiguetes expresan su oculto deseo de volver al siglo XIX, cuando toda la gente que trabajaba para el estado eran amigos puestos a dedo, poco a poco han ido metiendo a su gente con los famosos asesores y la famosisima libre designación pero siempre les caeremos fatal a esta gentuza, el politico suele desconfiar de aquel que no le debe el plato de lentejas y que va a mantener el puesto independientemente del partido que gobierno, por eso nos odian y se estan continuamente haciendo pajas mentales dando por hecho que somos gente poco fiable que trabaja para el enemigo.

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