miércoles, 27 de febrero de 2013

naturaleza reparadora

Tuve un día muy obsesivo, estuve enfadado por nada, al menos por nada importante ni que me debiera enfadar. Pero caminando por la tarde, cuando pasaba por el CampoGrande, en medio del frío he visto un árbol, (un pruno o ciruelo cerezo) que empezaba a echar flores, eso lo ha arreglado un poco, ha sido un guiño de la primavera que está por llegar.

Esta mañana cuando venía a trabajar aún somnoliento, una enorme luna ha desbordado mis ojos, ha sido totalmente un bofetón. Redonda, plena, luminosa en medio de la nada, cercana, tan grande que temí que se cayese por el peso. Su influjo poderoso se ha llevado mi sueño, dejándome a cambio una agradable sensación, sin más.

1 comentario:

  1. Aunque no de señales te sigo leyendo.
    Este es el tipo de entradas que me encanta.

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