viernes, 8 de febrero de 2013

entretenido perdiendo el tiempo

Estoy buscando un frigorífico de segunda mano baratito para traerlo al trabajo. En el office, me parece que así se llama finamente al cubículo donde están las máquinas de café y se puede comer, solo tenemos un microondas mientras que en otras plantas la gente se ha juntado para comprar un frigo y dejar allí sus cosas para cuando se quedan a comer o para lo que sea. Me vendría fenomenal tener una nevera para tener mis cocacolitas light sin cafeína o mi agua con gas por ejemplo, mi alimentación líquida sería mucho más sana. Lo propuse a mi "círculo de confianza" pero lógicamente nadie más se animó, me da igual, voy a pedir permiso y lo traeré, lo cederé de manera altruista en plan rico excéntrico, y si algún día me voy de aquí me lo llevo. Espero que no me roben mis botellitas.

Todavía no hemos empezado a ver Homeland, después del final de Lost llevamos unos días de descompresión y apenas vemos algo en la tele, está puesta por estar, pero no tenemos fuerzas para empezar con otra serie. Aunque en mis ratos de abnegado padre soltero con hijos en la siesta, sigo avanzando con The Big Bang Theory y Girls, ambas son divertidas y cortas, una combinación imbatible para tantas cosas en la vida.

Terminé de leer Frankenstein y ahora estoy con una recopilación de relatos de Vampiros, los de Arthur Conan Doyle y Alejandro Dumas son buenísimos, pero es que todavía me queda llegar a "Carmilla" que según J. es una obra maestra del goticismo vampírico. Sí, sigo siendo una adolescente gótica como bien me definió hace unos años J_R, por cierto tengo pendiente la última temporada de True Blood en el disco duro.

Y sigo corriendo, nunca menos de 36 minutos, además da igual que sienta que voy rápido como un rayo o que voy lento como una anciana, siempre tardo lo mismo en recorrer mi circuito, no lo entiendo, pero el caso es que como no mejoro tiempos ya no me esfuerzo en intentar ir más deprisa. Sin ir más lejos hace unos días las pasé canutas para alcanzar a una abuelita que corría como si se fuese a acabar el mundo, menos mal que solo hizo 50 metros (los que le separaban de su casa) porque ya me empezaba a entrar flato.

1 comentario:

  1. Siempre ha habido clases, acuerdate que yo disponia de nevera, ademas color madera en mi trabajo.Mis coca-colas eran de cristal.
    pp

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