lunes, 25 de febrero de 2013

con el clero hemos topado

P., mi hijo pequeño podría participar en la carrera papal, apenas tiene 21 meses y la primera palabra de cuatro sílabas que ha aprendido es "aleluya". Es muy fuerte, al principio solo la cantaba, pero es que con el paso de los días empezó a hacer divertimentos y arreglos vocales con el aleluya, ahora incluso suelta la palabra, sin tener que cantarla, en medio de cualquier conversación y se queda tan ancho. Lo mismo te dice Pocoyó o Dora, que te cuela un aleluya. La próxima palabra que está intentando es "Señor" ... La gente empieza a mirarle extraño cuando corretea por la calle Santiago como un ministro evangelista dando la palabra. Por otra parte sus hermanas C. y L., cuando quieren reclamar alguna cuestión ordenada por sus progenitores te plantan un "no es justo y necesario" y se quedan tan pichis, me temo que en vez de instituto para Secundaria les voy a tener que buscar seminario o convento...

El otro día viendo la tele asistí impoluto a la consumación de unos de los siete pecados capitales por parte de una monjita. Increíble, lo sé, pero cierto: En el programa de Cuatro, "Lo sabe, No lo sabe" apareció como concursante una monja resabiada de Jaén, (creo), que intentaba conseguir fondos para sufragar el cambio de caldera del convento. Todo marchaba bien y fue superando pruebas hasta conseguir 1.000 €, cantidad mínima en la que te puedes parar y llevarte para casita. Ya los comentarios de la sor me pusieron la mosca detrás de la oreja, no tenía ni un pelo de tonta, es más, me daba la impresión de que sabía latín... El caso es que se planteó la opción de plantarse y largarse con los 1.000 € o jugárselos a una pregunta más y conseguir 3.000 € o la nada más absoluta, ¿qué hizo la sierva del Señor?... ¿hizo voto de humildad y dijo "ave en la cazuela, presa"?, ¿pensó en que "más vale pájaro en mano que ciento volando"? o ¿pecando de avaricia pensó en jugárselo al todo o nada, "total con no pagar al calderero se soluciona todo"?....
Pues sí, asistimos en directo a la comisión de una pena máxima por parte del clero: la avaricia (pecado capital, insisto) rompió el saco!!!, se la jugó, bueno, se jugo el pan (calor) de sus hijos (compañeras siervas) y lo perdió todo, ¡óle, óle y óle!. Todavía le quedó tiempo para poner cara de mala uva (¿soberbia?) a la pobre mujer que acertó la pregunta y privó del pastizal a la congregación, ¡un tri-tri-tri-triple en pre primetime!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario