martes, 22 de enero de 2013

un buen día

Un buen día empieza alargando el momento de la ducha, tomando fuerzas mientras el agua caliente te aísla los sentidos y sientes su agradable golpeo en la espalda y en la cabeza. Recreas tu alma durante dos o tres minutos más de lo corriente y ya estás preparado para triunfar. 

Continúa desayunando sandía, la explosión de frescor en la boca -todavía aletargada- es algo inenarrable, si ya tenías el exterior del cuerpo recargado ahora el interior se revitaliza y te sientes como en un anuncio de bífidus activo, renovado por dentro y por fuera.

Sales de casa, el ascensor te está esperando, el que el ascensor te esté esperando sin tener que llamarlo es síntoma inequívoco de que todo va genial, es de esas pequeñas señales de las que te vales para distinguir los días buenos del resto.

Ya en la calle la brisa fresquita acaricia tu cara, las farolas aún están encendidas, la oscuridad tardará algún rato más en despedirse. ¿Os he contado alguna vez que tengo el "superpoder" de apagar farolas valiéndome solo de mi presencia?, pues sí, cuando estoy triste o cansado puedo ir apagando farolas según paso a su lado, incluso lo he conseguido con escaparates de tiendas, mi mujer se reía cuando se lo conté por primera vez, pero poco a poco se ha ido convenciendo al comprobar cómo lo hago. Es cómo cuando estudiaba, que tenía una camiseta pintada de Spiderman que me daba suerte en los exámenes, si me la ponía el aprobado estaba garantizado, la gente se reía de mis cosas, pero mi madre acabó creyéndolo a la vista de los resultados y siempre me recordaba que me la pusiera. En fín, que me pierdo, el caso es que estábamos en la calle y al igual que soy capaz de apagar farolas lo soy de encenderlas cuando estoy contento, pues eso, camino al garaje enciendo un par de luces.

Salgo del garaje y la puerta de salida está abierta, ¡eso sí que es una señal!, el no tener que parar y bajar del coche a abrir la puerta es un lujo solo reservado para los días buenos.

Enciendo la radio y suena ...


2 comentarios:

  1. Yo también creo mucho en las señales y no puedo ver el vídeo... qué mal rollito, no?

    ResponderEliminar