viernes, 23 de noviembre de 2012

dientes, dientes ...

He ganado una sonrisa perfecta, ahora cada vez que sonrío mis interlocutores no pueden hacer otra cosa que mirar mis dientes. Apuesto a que en las discotecas esas donde hay luces ultravioletas (o como se llamen), mi dentadura fosforece, emite luz propia, en plan Ross Geller (Friends) en el capítulo en el que se blanquea los dientes. Me estoy planteado buscar un sobresueldo trabajando por la tarde como acomodador en un cine, no necesitaría linterna y además vería las pelis cobrando.

Ahora que lo pienso, hace años que no voy al cine, pero varios años. ¿La culpa?, pues supongo que una mezcla de muchas cosas: pereza, niños, cansancio, ... La afición por el cine no la he perdido, sin ir más lejos sigo escuchando semanalmente tres programas de radio que se dedican al cine (Cowboys de Medianoche, la Claqueta y la Script), incluso compro de vez en cuando alguna revista tipo Fotogramas o el Cinemanía con la lista de las 200 películas favoritas de sus lectores. He cambiado el ir al cine por el oír hablar de cine, que es más descansado para mis sufridos ojos, aunque más gravoso para mis sufridos oídos. Los pobres se pasan casi un tercio del día torturados por los sonidos que salen de los cascos, algún día lo pagaré, lo sé, pero también sé que de momento no puedo vivir sin ellos. 

Lo que no sabía era que no podía vivir sin mis antiguos dientes. Desde que el mercenario serbio reconvertido en dentista me refundó la piñata he perdido el placer en el comer, ahora como por necesidad fisiológica, no por placer. Apenas siento nada al comer, mis dientes no mastican ya directamente, están enfundados y eso se nota: si crees que en el hecho de comer lo que importan son las papilas gustativas no estás en lo cierto, también importan y mucho los dientes y las sensaciones recibidas a través de los dientes. Yo lo he descubierto ahora... tenía toda la razón la Pantoja cuando decía a su Cachuli: "dientes, dientes, que eso es lo que les jode"

1 comentario:

  1. Bueno, yo no disfruto nada del comer, solo me interesan los postres del Foster Hollywood y sitios asi, como porque tengo que comer pero ansio el dia en que con una simple pastilla estemos comidos y bebidos, en fin me siento traicionado por el futuro maravilloso que nos vendieron.

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