miércoles, 22 de octubre de 2014

¿Qué me pasa?

Me pasa lo mismo que me pasa año tras año por estas fechas, me pasa el Otoño, eso es lo que me pasa. ¿Y eso es malo?, pues ni malo ni bueno, pero me pasa. 

martes, 21 de octubre de 2014

Martes

Ando un poco flojo de inspiración, ¿se me nota?... Tengo que tirar de canciones, pero de canciones preciosas, como tú.


lunes, 20 de octubre de 2014

lunes



Poco más hay que decir de esta canción: "love too soon", una colaboración de PJ Harvey y Pascal Comelade, la voz fiera y austera con la música de instrumentos de juguete, toda una experiencia. Preciosa.

viernes, 17 de octubre de 2014

Me enamoré

Lo reconozco, soy un enamoradizo, seguramente no pase el día que no me enamore de varias personas o cosas, no podría defenderme de las acusaciones de infiel patológico ni de poliamoroso o cómo se diga el equivalente a polígamo pero con amores en vez de esposas.

No me entiendan mal, mi facilidad para el enamoramiento no desvirtúa de ninguna manera la calidad de mis elecciones, para nada las devalúa, no soy partidario de que el uso de algo disminuya su valor, simplemente significa que se usa más. Y yo uso, y mucho.

La cantidad de personas y de cosas sublimes de las que enamorarse es tan elevada que es imposible caer en la mediocridad provocada por el exceso de elección, el exceso siempre o casi siempre debe ser considerado virtud, nunca defecto. 

Y en eso ando, amando.


jueves, 16 de octubre de 2014

escasez lingüística en la red



 Los Ganglios eran un secreto escondido en medio de Extremadura, ahora son un secreto a voces. Somos los penúltimos en abrazar su legado. No son una broma, para nada, no son graciosos, son jodidamente graciosos. 

El estribillo es locura: "escasez lingüística en la red", no digáis que no estáis avisados...

miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Y el viernes, qué?

Pues nada como pasar una noche de rondador nocturno en la cama, lograr dormirse a las 8 y tener que despertarse a las 10:30 para hacer el check-out... En fín, que una ducha lo puede casi todo y el resto lo logra la alimentación, así que para la rúe.

El sitio de desayuno ya estaba prefijado, P. y J. son especialistas en desayunos. Además estaba al ladito del Ballesta, "el café de la luz", muy en la onda de pensamiento único que asola el madrid que importaba... ¿Importaba?, sí, porque ahora el madrid que va a empezar a importarnos se ha desplazado, M. nos lo contó, nos avanzó que lo próximo va a ser la zona de Antón Martín, y nosotros que somos paletos pero modernos hacemos mudanza y tan rícamente... (pero para la próxima)

El caso es que desayunamos como seres de luz y una vez recompuestos a patear y bichear. Encargos, libros, discos, ropa, más libros, tiendas, ...

Para comer seguimos los sabios consejos de L., un tío preclaro que no falla nunca en sus recomendaciones ni en sacar parecidos (hace años sin apenas conocerme se dio cuenta de que a quien realmente me parezco de perfil es a.... Morrissey), el sitio era el Myveg, en la calle Valverde, una vez más en nuestro antiguo madrid. Menú con 5 platos (aperitivo, entrante, primero, segundo y postre) por 15 €, en medio de una cuidada decoración y un trato personal exquisito. ¡Olé por L.!

Después empezó el tiempo de pensar en despedirse y una gota de angostura cayó en medio de un agradable bienestar. Pero para pasar el trago nos fuimos de tiendas con libros, una de segunda mano y por fin conocí Tipos Infames, la alternativa a las grandes cadenas comerciales, donde además de tener todo lo que ellas tienen, aquí la selección se completa con secciones de poesía muy aprovechables y títulos imprescindibles de esos que nacen y viven al margen.

Y ... corriendo para el AVE: pack de chocolate, agua y esquire

martes, 14 de octubre de 2014

¿qué pasó realmente? (el jueves)

Jueves lluvioso: Madrid me recibía con chaparrón, casi una anécdota para alguien que cuando va  a la capital lo hace con todo el poderío de provinciano. Un taxi a tiempo es capaz de dejar en agua de borrajas (nunca mejor dicho) un accidente climatológico, el que cogimos nos llevó al mercado de San Ildefonso, un street market muy bonito y moderno en plena calle Fuencarral. Todo muy London, Brookling, ... con puestos de comida de calidad y estética industrial. Sobresaliente para las hamburguesas, totalmente recomendables para reponerse después de un día de compras o bicheo por nuestro madrid.

Después de llenar el buche y el morral, nos fuimos para la residencia oficial en la capital, el Ballesta, pasando antes por la poética calle del Desengaño (unánimemente elegido mejor nombre de calle por siempre jamás), donde te empiezas a meter en situación con sus señoras putas muy educadas y amables.

Una vez recompuestos a la calle de nuevo, a perdernos por Malasaña, Triball, Chueca, Tribunal, ... comprobamos que en cuestión de bares toda la zona ha adoptado el modelo vintage-a un paso de lo chochi, es decir sitio con luz tenue y decoración abarrotada de saldos y rescates de la basura en forma de muebles de los 60 y 70, todo muy acogedor, eso sí. Definitivamente visto uno vistos todos, el más mítico es La Realidad, pero el Lolina no está nada mal, (si es que te quieres sentir acogedoramente sentado en medio de la casa de tu abuela o de tus tías abuelas).

Y corriendo para el Barclaycard Arena, a recibir a Nuestro Señor... 

El recinto bien, capacidad media (4.800 aprox) y no demasiado agobio, las camisetas caras (30 €), me quedé con ganas de darme el capricho, la cerveza carísima, así que poca, y nos posicionamos de mitad para adelante, bastante cerca de la celebridad.

No hubo teloneros, hubo proyección de vídeos y proclamas, pero a las 21:30 con puntualidad británica la estrella tomó la escena. Saludo deportivo y saque inicial con "The Queen is dead", el grupo sonaba increíble, una contundencia y claridad envidiable. Iban vestidos con camisetas de "Mad in Madrid" mientras que la señorona vestía camisa roja con un par de franjas verdes y pantalones (¿de chandal?) negros.

Así a bote pronto se podría resumir el concierto como: repaso extenso al último (y peor) trabajo del mancuniano, concesiones mínimas pero gloriosas al pasado y varios temas más o menos conocidos, es decir mazazo a los que pensaban que iba a ser un grandes éxitos nostálgico y conciertazo para los que de Morrissey (como del cerdo) nos gusta todo, hasta sus andares...

Un set en el que suena "everyday is like sunday" y termina con "how soon is now?" no puede ser de menos de 8,5. Es cierto que la diva se mostró menos agria y chula que en otras ocasiones, apenas nos vejó ni se rió de los españoles, un par de chorradas de los toros y poco más, a los que somos de la opinión de que un poco de dolor gusta se nos quedó corto, pero con los dos meneos de cable que se marcó nos volvió a meter en el redil. Morrissey está envejeciendo como todos nosotros, (la media de edad casi coincidía con el precio de la entrada, 56), y al envejecer nos hacemos más aburridos más sosos.

En fin, como dije a quién me preguntó: con independencia de la irregularidad, frialdad, o cualquier otro calificativo peyorativo que escribiesen las crónicas, "una palabra suya bastará para sanarnos" y así fue.

Tras hora y media salimos a comernos el mundo, o al menos a cenar con ganas, "La divina de Goya", al ladito del pabellón, es el típico sitio para mayores (o sea nosotros) lo suficientemente elegante y asequible como para que cenar de raciones se convierta en algo suculento.

Y después la debacle... solo os puedo decir una cosa: No se os ocurra haceros los guays pidiendo un martini dry, por mucho que Garci y los suyos los beban como el agua, vosotros no lo hagáis, ¡¡¡es la muerte líquida!!!!, de verdad, no lo intentéis, quedaos con la duda sobre qué tal estará, no merece la pena morir en el intento.