jueves, 27 de noviembre de 2014

cosas pequeñas, alguna incluso bonita

Entre unas cosas y otras no me pongo a escribir, tampoco es que me estén pasando cosas espectaculares ni siquiera emocionantes o interesantes, simplemente estoy atareado y menos ocurrente.

Parte del tiempo lo he pasado escribiendo por fin la lista de pequeñas cosas que se me están acumulando y empiezan a formar una pequeña masa inquietante. Y no solo las he listado, incluso me he puesto a hacer alguna de ellas. Sin ir más lejos me he puesto a actualizar la contabilidad de la comunidad de vecinos, un trabajo decimonónico, consistente en pasar a mano los apuntes de gastos e ingresos con letra redondilla en un libro de cuentas de esos que ahora venden en los chinos. Apasionante vamos. Es curioso ver la reacción de mis hijos cuando me ven coger papeles y un boli... les resulta muy gracioso ver a su padre "trabajar", escribir y hacer cuentas como ellos y encima a mano, sin ordenador, tablet o móvil...

Otra cosa que he retomado es el "club de lectura" con las niñas. Lo habíamos dejado aparcado hace muchos meses, normalmente llego agotado a las nueve y media y lo único que quiero hacer es hacer desaparecer a la chavalada para cenar y desconectar, el cansancio motivó el que dejáramos ese hábito tan bonito que llevábamos. Pero pensándolo bien, descanso más sentado acompañándolas un rato en sus lecturas que el tiempo que tardo en decir que no al club y en pelear para que lo entiendan, se metan en la cama y no peleen entre ellas mientas cada una no-lee su libro. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

dos pelis que hay que ver

a) "10.000 km" . De Carlos Marques-Marcet . Un 8.
La vida, las ilusiones, la convivencia, la distancia,el amor, ... la vida.

b) "Interestellar" De Cristopher Nolan. Un 10
Spielberg es dios, Nolan es el hijo de dios, Kubrick es el espíritu santo y esta peli es la peli del año.


viernes, 21 de noviembre de 2014

El chico más pálido de la playa de Gros

A día de hoy, si me preguntan qué ciudad me ha gustado más, ¿Bilbao o San Sebastián?, lo tengo claro: Bilbao. No soy justo, lo sé, no se puede comparar un sábado y un domingo con un lunes y un martes, no se puede comparar un tiempo primaveral con un chubasco permanente. Pero si hay algo que me caracteriza es ser perfectamente injusto.

Y todo ello a pesar de que siempre me he creído de espíritu donostiarra, por amar sobre todas las cosas su música, por perseguir la belleza contínuamente, por la nostalgia marina, por creerme elegante, incluso por momentos señorial, ... pues no sé.

El viaje de Bilbao a San Sebastián fue una nube constante, lluvia y más lluvia. En medio de la oscuridad irrumpimos en Donosti por todo lo alto, me equivoqué de itinerario y nos plantamos con el coche en la puerta del Hotel María Cristina, ¡ole!, ¡qué vergüenza, ya salía un botones con su sombrero de copa a recibirnos!, pisé el acelerador y me salté un par de semáforos y docena y media de rayas contínuas, espero que no hubiera cámaras de tráfico porque si no me encarcelan.

Por fin llegamos a la pensiónconencanto enfrente del Kursaal, una opción de alojamiento muy interesante y asequible. Pero seguía lloviendo...

Dimos un paseín por el barrio de Gros, la arquitectura preciosa, casas muy bonitas, pero pasear con paraguas te jode la visión, es un rollo. Cenamos unas buenas tapas en el Bergara, y sí también son caras, el vasquismo es caro, así en general.

El lunes nos levantamos con el cielo gris y amenazando lluvia,  recorrimos el paseo de la Conca hasta el peine de los vientos viendo cómo los donostiarras están muy locos y se bañan haga frío (que lo hacía) o calor. Y preguntándonos a qué se dedican las decenas de surfistas que lo intentaban en las tres playas de la ciudad, ¿son ricos de familia, son pobres sin trabajo, son profesionales del surf, qué son?.

Por supuesto nos subimos en el funicular del monte Igeldo, fue subir hasta arriba y la amenaza de lluvia se hizo realidad... pero las vistas de la ciudad merecen la pena y bien valen un remojón. Y después del agua, el arcoiris. Tuvimos una tregua que aprovechamos para pasear por el centro y visitar tiendas. Pensaba que encontraría tiendas de ropa de hombre interesantes, tenía la ingenua ilusión de que los donostiarras machos alfa, incluso los beta, vestían ropa interesante de tiendas interesantes y distintas...Pues no. Y eso que pregunté a una chica muy amable de una tienda de mujer en la que entramos, me confirmó que no, que los chicos no tenemos alternativa: sota, caballo e inditex...

Llegó la hora de la comida y nos peinamos el casco viejo, un pinchito y al Morgan, una recomendación buenísima, tienen un menú del día por 18 € gozoso, calidad y sabor en un local muy agradable, nos encantó.

¿Qué nos esperaba al salir, que nos iba a acompañar toda la tarde?......¡Síiiii, la lluvia!!!!, joder, nos pegamos un paseo bajo el paraguas por el monte Urgull que acabó en pies en sopa...

El martes amaneció soleado, menos mal, así que corrimos a la playa de Zurriola,  a buscar al chico más pálido de la playa de Gros ... no estaba, pero a cambio nos encontramos con 30 o 40 surfistas que nos entretuvieron mientras tomábamos el sol y la sal, mientras cargábamos las pilas descontando el momento de volver a casa...


jueves, 20 de noviembre de 2014

Viaje por países pequeños

Acabo de regresar de un fin de semana largo en el País Vasco, mi segundo país pequeño del año tras el paso por Cataluña, porque Galicia no cuenta, galicia es otro planeta, (todo el mundo sabe que los gallegos no son terrícolas). 



Llegamos a Bilbao y nos instalamos en el Gran Hotel Bilbao, un chollo que encontró B. vía groupon., coincidimos con dos convenciones cada cual más maravilla:
a) Nivel oro de coaching: acojonante, acabo de descubrir que el que te enseñen a ser un perfecto cretino/gilipollas y a vender humo a los demás cuesta ¡4.500 €!!!!, joder supongo que en el precio incluye que te bañen el pito en oro, de ahí el título... 
b) Congreso de zouk, kizomba y bachata , es decir sambas, bailes y aerobics latinos o africanos de esos en los que los profes cubanos acaban arrimando cebolleta... 

Una vez acomodados y recompuestos nos lanzamos al casco viejo y alrededores, a comer y beber pinchos. Llevábamos el viaje muy preparado, googleamos bilbao+dos días y elegimos tres artículos en los que daban referencias y sitios chulos. Aparte tenía un post de mi blog favorito del momento, "el manual del buen vividor" sobre 24 horas en Bilbao.

El caso es que según nos acercábamos a las siete calles ya tuvimos tiempo de comprobar la limpieza y tranquilidad de la ciudad, tuvimos la sensación de estar paseando por ¿Europa?... pero bueno, al lío. Es noche nos centramos en la pza Miguel de Unamuno y la pza Nueva, nos lanzamos a los pinchos como locos. Y sacamos estas conclusiones:
1) Si no quieres liarla parda pide zuritos (cortos) en cada sitio al que vayas, tomarse una caña por cada sitio solo lleva a la perdición
2) Los japoneses son los nuevos madrileños, están en todas partes. A esta conclusión llegamos al final del viaje, pero la pongo aquí por el tremendo impacto que me causó una familia de murakamis pidiendo tapas y pinchos en el Gure Toki como si las regalasen, ¡cómo tragaban los condenados!.
3) Y no las regalan (las tapas y pinchos), todo lo contrario, son carillas.
4) El bar Bilbao es obligatorio por tradición y el Zuga por devoción, rockandroll y pinchos, combinación ganadora.

Una vez llena la panza y vacíos los bolsillos nos fuimos paseando a la búsqueda del Bowie, bar de copas referencia de varios blogs. El Bowie es un pub pequeño, estrecho y petadísimo de guapas bailando temazos del pop. Chapeu por la selección musical y el casting. Toda la zona del bowie tenía muy buen ambiente. Y de ahí a la cama, al día siguiente teníamos tarea.

Para el sábado habíamos preparado un corta y pega de una ruta de 24 horas por la ciudad, un Bilbao para principiantes. Y fenomenal, vimos toda la arquitectura importante de la ciudad, que tiene mucha y muy bien conservada. Nos montamos en el funicular, un medio de transporte del que B. y yo somos muy fans, nos montamos en todos los funiculares que vemos, es tradición y obligación. Comimos en la calle García Rivero, donde se juntan muchos bares y restaurantes apetecibles. Y acabamos comprando discos en la feria del disco en el Bilborock.
Creo que mi rincón preferido de la ruta fue la estación de Santander.

Y por la noche más pinchos, esta vez triunfamos en el Irrintzi. Un local muy pop en el que la barra de pinchos es amplísima. La mezcla de pop+pinchos procede muchísimo, tanto que nos pasamos un buen rato allí, moviendo la cabeza y los carrrillos al son de la música.

Y de allí al Residence, un pub elegante y distinguido, de esos de señores cuarentones que hartos de niñatos van allí a tomarse copazos caros pero bien elaborados.

El domingo estaba reservado para el Guggenheim. Por fuera y por dentro. Tuvimos suerte de que la exposición temporal ("el arte de nuestro tiempo") es buenísima, tienes la oportunidad de casi palpar un Warhol de 15 metros, un Pollock, un Rothko, varios Kandinskys y Picassos ... o sea canela en rama. Es importantísimo que la expo temporal sea apetecible, porque la permanente que tienen dentro pues.... regu... Por fuera el museo apabulla, es de visita obligada, de peregrinación mística, pero cuidado, que no solo de continente vive un museo, el contenido es importantisimo, me contó I. que cuando fue había una expo temporal de jarrones chinos o japos..... ¡acabó de la dinastía Ming hasta los jarrones!!!.

Mañana San Sebastián.


martes, 18 de noviembre de 2014

martes musical

Vía Juan de Pablos descubrí esta maravilla de la opulencia ... Frankie Valli: "The Sun ain´t gonna shine (anymore)"






Es martes y no estoy.

lunes, 17 de noviembre de 2014

la teoría de las tres canciones (descongélate en manos de M.)

El otro día me volví a acordar de mi "Teoría de las tres canciones" y se la estuve contando al Dr, pidiéndole consejo sobre cuáles serían las tres canciones que él recomendaría a una persona que no ha escuchado nunca a Single o los ha escuchado muy poco. 

Esta petición despertó su interés sobre mi teoría, y me pidió escribir un post sobre ella para Descongélate. Y para explicar esta teoría creo que la mejor manera es rescatar un post que escribí en mi propio blog hace precisamente dos años:

Hace unos días, mientras esperaba que empezara un concierto, tuve una conversación con una persona sobre Joe Crepúsculo. Esta me decía que no le gustaba especialmente, y yo me sentí un poco indignada porque, creo que nunca lo he dicho, pero siento devoción hacia él y sus ritmos de verbena y charanga.

Decidimos que íbamos a hacer una especie de prueba, yo le iba a pasar las tres canciones más representativas para mí. 

Creo que si eliges las tres canciones adecuadas puedes hacer que a una persona le guste un grupo, sólo hay que saber elegirlas bien y lograrás entusiasmar a quien te propongas.

Bueno, pues aquí van mis tres seleccionadas:

La primera es "La canción de tu vida", resulta paradójico que una de las frases más famosas del indie español sea “vamos a bailar este techno”.


La siguiente también pertenece a aquel fantástico álbum que fue Supercrepus, en este caso es "Vente conmigo", canción que transmite una felicidad infinita sólo con escuchar los primeros acordes.  Yo personalmente le he dado el premio a “la canción más primaveral”.



Y la última es "Ritmo Mágico", de las primeras que escuché de Joe Crepúsculo y la cual me trae a la mente muy buenos recuerdos.



En unos días podré comprobar si he conseguido que Joe Crepúsculo tenga una fan más.

Pues sí, efectivamente conseguí que Joe Crepúsculo tuviera una fan más. Tan fan que desde entonces me acompaña a todos sus conciertos siempre que tiene la oportunidad. Y ahora Dr, espero tus tres canciones de Single

viernes, 14 de noviembre de 2014

cosas por hacer

Tengo la sensación de que se me acumulan las cosas por hacer, ya no hablo de las "grandes" cosas que no hago por estar inmerso en una férrea rutina familiar y profesional del tipo ir de viaje a algún sitio lejano, salir a disfrutar de la noche, leer tal o cual libro, ir al cine, ... No, esas sé (o me quiero creer) que algún día las haré. Ahora me refiero a las cosas "pequeñas", esas que son más del día a día, o sea, las que realmente importan.

Tengo que arreglar el carro de la cremallera de la cazadora gris, no funciona y paso mucho frío por ir a pecho descubierto; tengo que coser los botones del cuello de al menos un par de camisas, parezco un dejado; tengo que comprar bombillas para los focos de los baños; arreglar los embellecedores de paso a las habitaciones; tengo que vaciar el armario de ropa de más de 10 años; tengo que comprar cartuchos de tinta para la impresora; poner al día la contabilidad de la comunidad de vecinos; ...